Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Sociedad’ Category

En estos días previos a la sesión de investidura que tendremos pronto en el Congreso de los Diputados, se habla mucho del “con quién” saldría adelante la elección de Pedro Sánchez, del “cómo” explicarán unos y otros su voto, incluso del “cuándo” se producirá la votación definitiva. Pero siendo tales incógnitas de gran interés, resulta extraño que se centre tan escasa atención sobre algo tan fundamental como el “para qué” está reclamando la investidura Pedro Sánchez y el partido ganador de las elecciones generales.

Ignorar esta información equivaldría a dar por hecho que el comportamiento de los grupos parlamentarios en la sesión de investidura tendrá más que ver con sus estrategias partidarias que con los intereses de la ciudadanía española. Sin embargo, lo cierto es que los facilitadores de la investidura estarán abriendo la puerta a la consecución de unos objetivos de país que han sido perfectamente explicitados por el candidato Sánchez. Y, a la inversa, quienes dificulten la investidura serán responsables de obstaculizar el alcance de tales metas de interés general.

El primero de los grandes propósitos del Gobierno socialista que Pedro Sánchez aspira a formar en breve consiste combatir eficazmente las desigualdades que se han disparado en España desde la crisis de 2008, y como consecuencia de su gestión injusta por parte de la derecha gobernante entre 2011 y 2018.

Varias noticias en estos días lo han puesto de manifiesto, comenzando por la publicación del prestigioso informe FOESSA, el cual prueba que 8,5 millones de personas, el 18,4% de la población, forma parte ya de la categoría de los excluidos sociales, 1,2 millones más que hace una década. Además, casi la mitad, más de 4 millones de españoles, sufren exclusión severa.

El Instituto Nacional de Estadística acaba de dar a conocer también el dato de la caída de los nacimientos en casi un 30% durante los últimos diez años, habiéndose elevado a 31 la edad media en el nacimiento del primer hijo. Los jóvenes españoles tienen muchísimas dificultades para emprender un proyecto vital de manera digna y estable.

Simultáneamente a esto, se han producido en nuestro país sendos debates interesantes acerca de las repercusiones de la subida del salario mínimo sobre la creación de empleo, y acerca de las consecuencias de una eventual bajada drástica de los impuestos, tal y como proponen las formaciones políticas de la derecha. Un hecho luctuoso, el fallecimiento de un trabajador explotado en la llamada economía colaborativa o digital, ha reverdecido también la discusión pública sobre la necesidad de revertir la reforma laboral precarizadora del PP.

Pues bien, este es el primer objetivo: combatir las desigualdades con políticas públicas redistribuidoras, fortaleciendo el Estado de Bienestar, recuperando derechos para los trabajadores, y cobrando impuestos justos a quienes más ganan, más tienen y más esconden.

Pero hay otras metas, tan relevantes como esta. Se trata de modernizar nuestro sistema productivo, poniéndonos al día en el reto de la digitalización de la economía y en la apuesta por la innovación para la mejora de la productividad. Tenemos pendiente también acelerar nuestra transición ecológica justa para combatir con determinación y eficacia el cambio climático.

Nuestro país necesita un nuevo impulso regenerador para mejorar la calidad de nuestra democracia, su funcionamiento y sus instituciones. La igualdad efectiva entre hombres y mujeres constituye el primer objetivo estratégico y transversal en este capítulo. Pero interesa mucho, igualmente, la lucha contra la corrupción y la garantía de limpieza en todas las instituciones democráticas.

Fomentar la convivencia territorial, avanzando en el perfeccionamiento federal de nuestro Estado de las Autonomías, acordando un sistema estable de financiación territorial, garantizando un marco competencial y financiero consensuado en el ámbito local, también son finalidades de interés común.

La integración progresiva en la Unión Europea hacia los inevitables Estados Unidos de Europa, la consecución de una administración europea más social y el fortalecimiento del papel de España en esa construcción, constituyen asimismo intenciones susceptibles de generar amplios consensos políticos y sociales.

Todo esto requerirá, por cierto, de una voluntad concertada para cortar el paso a la influencia de los enemigos de nuestra democracia y de los valores que la sustentan. En la Europa más avanzada en derechos y libertades, las fuerzas democráticas y europeístas se conjuran para aislar a la extrema derecha xenófoba, machista y antieuropea. Ojalá aquí PP y Ciudadanos participaran de ese propósito político y moral, y dejaran de blanquear y normalizar la influencia de Vox en nuestras instituciones.

Anuncios

Read Full Post »

La despedida de Alfredo Pérez Rubalcaba ha dado lugar a unas manifestaciones extraordinarias  de reconocimiento y afecto entre los protagonistas de la vida politica española y en buena parte de la sociedad española.

La unanimidad de los elogios y la efusividad en las expresiones populares de cariño parecen haber sorprendido a algunos. No llegó a ser Presidente del Gobierno. No fue Padre de nuestra celebrada Constitución. De hecho, fue objeto de controversia y vilipendios en grado sumo. Y se despidió de la vida politica tras un resultado electoral mejorable.

Sus enemigos se esforzaron en construir y difundir “el mito del malvado Rubalcaba”, como un personaje oscuro, conspirador y manipulador. Sin embargo, en este caso, como en tantos otros y por fortuna, la verdad tozuda acaba abriéndose paso. Había y hay un mito Rubalcaba, desde luego: el mito del servidor Rubalcaba.

Durante estos días tristes de enfermedad y fallecimiento, muchos medios de comunicación han combinado la crónica sobre la salud del hombre con el repaso a la biografía del personaje. Y muchos españoles han tenido la oportunidad de tomar conciencia real acerca del alcance de las aportaciones de Rubalcaba a nuestra convivencia, así como de los valores que guiaron siempre su conducta. La conciencia del mito real.

Se ha hablado mucho sobre su trabajo fundamental en la articulación del sistema territorial del Estado, de su protagonismo indudable en la construcción de nuestro sistema educativo e, incluso, de su labor clave en la reducción de los accidentes de tráfico. Todo esto es cierto. Y mucho más, también.

No obstante, estos días de luto han servido para que gran parte de los españoles intuyeran que el papel de Rubalcaba en la organización del espacio público compartido ha ido mucho más allá de estas contribuciones a resaltar por su aplicación práctica en la vida cotidiana.

Muchos españoles han sido conscientes de que este hombre estuvo presente en la sala de máquinas del Estado en cada crisis grave que amenazaba nuestra convivencia, y que su presencia siempre resultó decisiva para salvar cada una de esas crisis y mantener nuestra democracia a salvo. Fuera en la lucha contra el terrorismo, fuera en la amenaza separatista, o fuera en la abdicación de un Rey. Y la sensación predominante ha sido de orfandad.

Gracias a los testimonios de compañeros y adversarios, de testigos y afectados, de maestros y discípulos, los españoles han constatado en estos días, además, cuáles fueron las guías de la conducta de Rubalcaba a lo largo de su prolífica vida politica. De esos testimonios agradecidos han podido conocer que su método de trabajo tenía claves muy sencillas: mucho trabajo, mucho diálogo y mucha lealtad al país, por encima de cualquier otro interés. Y la sensación ha sido de añoranza.

Personalmente puedo dar fe de lo acertado de esta intuición general sobre el mito del servidor Rubalcaba, que ha sido evidenciada por la emocionante despedida que le ha brindado el conjunto del pueblo español.

Le vi muy de cerca al frente de esa sala de crisis del Estado que a veces se magnifica y distorsiona, pero que existir, existe. Fue con motivo de la única declaración del estado de emergencia que se ha producido en nuestra democracia desde la proclamación de la Constitución. Los controladores del espacio aéreo planteaban un pulso inaceptable a la sociedad española, y Rubalcaba se puso al frente de la respuesta, con determinación, inteligencia y eficacia. Su mando generaba confianza, mucha confianza. Y aquello terminó bien.

También fui testigo de su peculiar manera de adoptar decisiones. Primero, el análisis exhaustivo, con cada hecho, cada dato, cada perspectiva, hasta el agotamiento. Después, la formulación de las propuestas. Todas las propuestas, por inauditas y descabelladas que pudieran parecer en un primer momento. Más tarde, el momento “sparring”. Cada propuesta era sometida a la comprobación de ventajas e inconvenientes, de fortalezas a resaltar y flancos a cubrir. ¿Cómo? Con un defensor de la propuesta dispuesto a ser torturado por las preguntas, argumentaciones y contrargumentaciones.

Más tarde, y en cada momento, la duda. ¿Seguro? Repasemos, y repasemos, y repasemos otra vez. ¿Lo hemos revisado todo? ¿Y si…? Y en cada propuesta, la estrategia de comunicación y ejecución. Este movimiento y el siguiente, y el siguiente después del siguiente. Finalmente, la decisión y todos a una. ¿Fácil? No. ¿Infalible? Tampoco. ¿Eficaz? Muchísimas veces. Quienes le vimos trabajar jamas dudamos de su compromiso y honestidad. Y esto nos bastaba para admirarle y quererle.

Aquellos que tuvimos la suerte y el honor de ejercer como amigos, compañeros, colaboradores, ayudantes, y hasta “sparrings” de Alfredo, no hemos sufrido sorpresa alguna en estos días por la magnitud de los reconocimientos al mito Rubalcaba.

Tristeza, sí. Infinita.

Read Full Post »

La reacción de la derecha a la convalidación parlamentaria de seis Decretos Leyes de alto contenido social ha sido furibunda. Al parecer, PP y Ciudadanos interpretan las buenas noticias para los españoles como malas noticias para sus expectativas políticas y electorales. Solo así puede explicarse su voto contrario y sus críticas desaforadas a todas estas iniciativas que mejoran la vida de millones de ciudadanos y ciudadanas.

Resulta conveniente que la ciudadanía tenga presente el contenido fundamental de las normas aprobadas por sus representantes en la última sesión del Congreso en esta legislatura:

  • El decreto que recupera el subsidio para parados mayores de 52 años y establece la obligación del registro de entrada y salida del trabajo para las empresas, a fin de combatir la explotación laboral.
  • El decreto que obliga a las empresas de más de 50 trabajadores a aprobar planes de igualdad entre mujeres y hombres, y amplía los permisos de paternidad a 16 semanas.
  • El decreto que mejora los derechos de las personas que viven de alquiler, ampliando la duración de sus contratos y limitando la cuantía de la fianza.
  • El decreto que aporta seguridad a los españoles que viven en Gran Bretaña y a las empresas con intereses en el mercado británico, ante la eventualidad de un “brexit” sin acuerdo en la Unión Europea.
  • El decreto que pone fin al conflicto jurídico y laboral en el sector de la estiba portuaria, y que garantiza derechos a miles de trabajadores y trabajadoras en los puertos españoles.
  • El decreto que faculta a los Ayuntamientos de toda España para invertir sus superávits presupuestarios en gastos sociales que mejoren la vida de sus vecinos y vecinas.

Se trata, por tanto, en todos y cada uno de los casos, de iniciativas de claro interés general, que hubieran debido contar en condiciones normales con el respaldo unánime de los diputados y diputadas.

Los argumentos esgrimidos por la derecha para oponerse y criticar estas normas sociales han sido a cada cual más peregrino y absurdo. Comenzaron por cuestionar la constitucionalidad de las medidas adoptadas por un Gobierno “en funciones”, hasta que leyeron la Constitución y se dieron cuenta de que el Gobierno no está “en funciones” sino después de la celebración de las elecciones.

Tras admitir, informe jurídico mediante, que el Gobierno puede gobernar, exigieron que, al menos, no gobernara con medidas de buena aceptación popular, no fuera a ser que a alguien se le ocurriera valorarlo positivamente. Llevando el argumento al límite, solo podría admitirse que el Gobierno adoptara medidas impopulares y, por tanto, contrarias al interés general. Absurdo, desde luego.

A continuación, adujeron que los decretos eran financieramente insostenibles. Cuestión absolutamente incierta, porque gracias a la buena marcha de la economía, el empleo y la recaudación fiscal con Gobierno socialista, existe financiación pública suficiente para hacer frente a estas obligaciones. En todo caso, les recordamos que lo realmente insostenible es mantener a miles de parados mayores de 52 años sin ayuda pública, o mantener a millones de mujeres trabajadoras sin planes de igualdad para combatir la brecha salarial.

El último argumento falaz es el de los “socios”. Miente Casado al asegurar que los decretos se convalidaron con el voto determinante de Bildu. En realidad, este voto, uno de sesenta y cinco, no resultó decisivo en ninguna de las votaciones. Es cierto, y los socialistas estamos orgullosos de ello, que la capacidad de diálogo y de acuerdo del Gobierno y su grupo parlamentario, han permitido en estos diez últimos meses sacar adelante muchas iniciativas de interés general con apoyos amplios y diversos.

Como ha asegurado Pedro Sánchez, el Gobierno tiene el derecho y la obligación de gobernar hasta el último día, adoptando decisiones que beneficien al conjunto de los españoles. El Gobierno cumplirá con este deber, y el grupo parlamentario socialista le seguirá dando su apoyo para ello.

Ahora bien, si el Gobierno socialista ha adoptado tantas y tan buenas iniciativas en solo diez meses y con 84 diputados (15 en la diputación permanente), ¿qué no podrá hacer con cuatro años por delante y una mayoría parlamentaria más sólida?

Read Full Post »

Las elecciones del 28 de abril no son unas elecciones más. No está en juego tan solo el nombre de un Presidente o el color político de un Gobierno. Estas serán las elecciones más decisivas desde 1982. Porque nos jugamos la consolidación o la reversión de buena parte de los derechos conquistados durante los últimos cuarenta años. Nada menos.

Las derechas que representan Casado, Rivera y Abascal tienen poco que ver con las derechas gobernantes en Alemania, Francia o Reino Unido, por ejemplo. Son más peligrosas, incluso, que la derecha corrupta de Rajoy y la derecha sectaria de Aznar, que tan triste legado dejaron en nuestro país. VOX marca el discurso y la estrategia en esta tríada, y los demás le siguen “sin complejos”. Ya ocurrió en Andalucía.

El franquismo nunca desapareció del todo en España. Se mantenía agazapado en el seno del PP y afilando armas en sectores claves de nuestra economía, nuestro funcionariado o nuestro ejército. Ahora han decidido que ya pasó tiempo suficiente desde la desaparición del dictador. Que son muchos los que, por edad, ya no tienen presente la brutalidad de aquel régimen. Que los vientos del neofascismo en Europa les favorecen. Que cuarenta años después, ha llegado otra vez su hora. 

Abascal ha fichado a las claras a militares franquistas en la reserva para llevarlos al poder, como en los viejos tiempos de la camisa azul, los correajes y los saludos romanos. Habla de volver a armar a “los españoles de bien”, para someter a los “malos españoles”, hemos de entender. En Andalucía reclama listas negras de feministas; pronto de rojos y maricas. Los suyos ya exigen ilegalizar a los partidos “marxistas” y “enemigos de España”, es decir, todos menos ellos. Una patria, un Dios, un pueblo, un partido. No son nuevos. Son lo más viejo de este país. 

Casado se deja llevar, por miedo, por convicción, o por ambas razones. Y amenaza a las mujeres “que no saben lo que llevan dentro” con arrebatarles el derecho a decidir sobre sus propios cuerpos. Si además de mujeres, también son culpables de inmigración, les pide a sus hijos en adopción a cambio de no echarlas de España, por el momento. Promete una revolución fiscal a la baja para acabar con ese Estado benefactor que siempre les pareció fábrica de gandules y perdedores. Que se salve el que pueda pagar, ¿o es que vamos a ser todos iguales? Por eso su candidata en Madrid adelanta nuevas privatizaciones en la sanidad y la generalización del cheque escolar. 

Rivera se ha quitado definitivamente la máscara de hombre centrado y moderno, y ahora abraza sin rubor los postulados y hasta los tics de la derecha más extrema. Su anti-feminismo, disfrazado de liberal, le lleva a promover el alquiler de los vientres de las mujeres -lo llaman gestación subrogada- y de sus propios cuerpos en el mercado del sexo -lo llaman prostitución regulada-. El “fichaje estrella” de un antiguo directivo de Coca-Cola evidencia sus planes en materia laboral y hacendística, mejor que cualquier programa electoral: despedir trabajadores en España y pagar impuestos fuera de España.

Como en los viejos tiempos, este programa demoledor para nuestros derechos y libertades llega envuelto en banderas kilométricas y amenizado por himnos militares. Pero detrás de los colores y las músicas, esconden lo de siempre: la bota, el palo y el tentetieso para todos aquellos a los que consideran malos españoles. 

Como antaño, dicen venir para salvarnos de comunistas y rompepatrias. 

Pero ahora tenemos una ventaja. Les conocemos y les vemos venir. 

Que no nos pase como en Andalucía. 

Movilización máxima el 28 de abril, para defender la España que quieres. 

Porque si tú no vas a votar, ellos vuelven.

Read Full Post »

Desde que Pedro Sánchez fue investido Presidente del Gobierno de España, el partido Ciudadanos y su grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados han hecho todo lo posible por impedir que desarrollara su labor de Gobierno con normalidad. A fin de cumplir tal propósito ha sumado sus votos a los del PP para utilizar la Mesa del Congreso una y otra vez de forma fraudulenta, sectaria y partidista.

El último episodio de gravedad tuvo lugar el martes 13 de marzo, cuando Ciudadanos impidió junto al PP la calificación de un Real Decreto Ley aprobado legítimamente por el Gobierno para impulsar los planes de igualdad entre mujeres y hombres en las empresas, y para ampliar progresivamente el permiso de paternidad hasta las 16 semanas. Arguyendo falsamente que podría existir una contradicción con la Constitución Española, Ciudadanos y PP forzaron una absurda consulta jurídica a los letrados del Congreso.

Como era de esperar, los letrados establecieron de manera contundente la constitucionalidad de la norma y la obligación inexcusable de la Mesa para someter su convalidación a la Diputación Permanente del Congreso. Solo 24 horas después, Ciudadanos hubo de rectificar y admitir a trámite este y cada uno de los Reales Decretos Leyes pendientes de ratificación. Cayeron en el ridículo, pero el daño estaba hecho, sobre el crédito de las instituciones democráticas y sobre el ánimo y la zozobra de miles de españoles.

La estrategia de obstaculización fraudulenta por parte de Ciudadanos comenzó con su apoyo a los vetos presupuestarios del Gobierno Rajoy hacia cada una de las iniciativas de ley que impulsaba el Grupo Socialista. El propio Tribunal Constitucional ha reprochado tal comportamiento, socorriendo al Grupo Socialista en amparo.

Con el PSOE ya en el Gobierno, las maniobras arteras se centraron en la ampliación sistemática y arbitraria de los plazos de presentación de enmiendas en las principales iniciativas de ley. Con trampas impidieron también la tramitación de la reforma de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, crucial para sacar adelante los Presupuestos más sociales de la última década.

Con las Cortes disueltas, ya no hay posibilidad de crear problemas con los vetos presupuestarios o los plazos eternizados para las enmiendas, por lo que Ciudadanos decidió innovar. El día 13 inventó el “recurso previo de inconstitucionalidad a resolver por los letrados del Congreso”. Sabían que no había reproche posible a la conducta del Gobierno y sabían que su maniobra no llegaría a ningún sitio, pero no dudaron en generar dudas sobre la licitud de las normas aprobadas, involucrando irresponsablemente a los letrados del Congreso.

La profesionalidad de los servicios jurídicos del Congreso salvaron la situación. Los letrados emitieron un informe taxativo, que tumbaba punto por punto el intento artero de Ciudadanos para establecer dudas sobre la constitucionalidad del Real Decreto Ley. Todos los Decretos serán sometidos a convalidación de la Diputación Permanente, como establece la Constitución en sus artículos 78 y 86.

No obstante, el daño ocasionado es evidente. La utilización sectaria de la Mesa de la Cámara, una vez más, desprestigia esta institución, tan importante para el funcionamiento normalizado de nuestra democracia.

Y miles de españoles han sentido en estos días incertidumbres e inseguridades, de manera innecesaria e injusta. Se han sentido así los españoles cuyos derechos se verán reforzados con los decretos del Gobierno: aquellos que esperan la ampliación de los permisos de paternidad; quienes tramitan el subsidio para parados mayores de 52 años; los inquilinos que se beneficiarán por la ampliación del plazo en sus contratos de alquiler; los afectados por el brexit que requieren seguridad y rigor en las actuaciones de su Gobierno…

Al parecer, a Ciudadanos ya no le basta con los chanchullos y pucherazos de sus procedimientos internos de elección de cargos. Pretenden exportar estas malas prácticas a las propias instituciones democráticas del país. Pero no se lo vamos a permitir.

El Gobierno tiene el derecho y la obligación de gobernar, ampliando derechos y libertades para cuantos más españoles y españolas mejor. Y lo va a seguir haciendo, conforme a las leyes y el interés general. Aunque le pese a Rivera y los suyos.

Read Full Post »

El proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2019 que el Gobierno socialista ha presentado en el Parlamento es objetivamente el mejor plan presupuestario de la última década, y lo es claramente desde la perspectiva de los derechos de los españoles y las españolas.

El propósito fundamental de este proyecto es el de corregir las injusticias y revertir los recortes que han castigado duramente a las clases medias y trabajadoras durante los siete años de gobierno de la derecha. Se trata de lograr un crecimiento económico justo, que reparta los beneficios de una manera más justa y equitativa.

Se trata de reducir las gravísimas brechas de desigualdad que se han abierto en este tiempo entre capital y trabajo, entre ocupados y parados, entre grandes asalariados y trabajadores pobres, entre hombres y mujeres, entre mayores y jóvenes, entre la ciudad y el campo… Y se trata también de reconstruir buena parte del Estado de Bienestar demolido por las políticas desigualitarias y privatizadoras del PP.

Sin embargo, una parte importante de los actores políticos y mediáticos de la derecha están pervirtiendo tramposamente el debate en torno a los presupuestos para 2019. La trampa deliberada consiste en llevar a cabo una valoración del proyecto circunscrita al capítulo de las inversiones territorializadas, ignorando el grueso del presupuesto, y muy especialmente todos los beneficios sociales que incluye.

Para hacernos una idea de la magnitud de la perversión, baste recordar que el conjunto de la inversión territorializada suma cerca de 17.000 millones de euros, mientras que el total del presupuesto de gasto se aproxima a los 350.000 millones. Tal realidad no obsta para que algunos altavoces de la derecha política y mediática declaren y titulen falsamente sobre los presupuestos en términos de “maltrato”, “agravio”, “desprecio” o “castigo”.

Es decir, a la hora de valorar los presupuestos, estos portavoces de la derecha ignoran dolosamente todos los capítulos relativos al aumento del gasto social y a la ampliación de los derechos de las personas, para criticar el supuesto agravio comparativo entre territorios en las inversiones sobre infraestructuras. Aún más claro: pretenden ocultar los beneficios que estos presupuestos traerán para la ciudadanía, mediante la comparación sobre el número de traviesas o las toneladas de hormigón que se invertirá en cada comunidad, provincia o localidad.

En el paroxismo del absurdo, durante estos días hemos podido escuchar a una portavoz que “los presupuestos son buenos para los gallegos, pero malos para Galicia”. ¿Cómo puede ser esto? Si los presupuestos son buenos, que lo son, para los asalariados, para los pensionistas, para los parados de más de 52 años, para los dependientes, para sus cuidadores, para los becarios, para los investigadores, para los funcionarios públicos, para quienes buscan vivienda, para quienes viven de la cultura, para los jóvenes, para los mayores, para los niños y para las mujeres, definitivamente estos presupuestos son buenos para los españoles y para las españolas. Y son buenos en todos los territorios, independientemente de cuántas rotondas más tendrá nuestro vecino a lo largo de este año.

Los presupuestos para 2019 son buenos para España porque aumentan las pensiones por encima del IPC para todos los pensionistas, y un 3% para quienes perciben las mínimas, y un 7% para las viudas; porque elimina el copago farmacéutico a quienes ingresan menos de 11.200 euros al año; porque aumenta un 60% el gasto en prestaciones para las personas dependientes; porque incrementa un 41% el gasto en vivienda social; porque invierte 80 millones en el bono social térmico; porque 114.000 parados mayores de 52 años recuperan el subsidio vital; porque los funcionarios comienzan a recuperar el poder adquisitivo perdido; porque se incrementa en 20 millones hasta los 220 millones la financiación del pacto contra la violencia de género…

Y además aumenta la inversión en infraestructuras en más de un 40%, distribuyendo territorial y temporalmente los esfuerzos allí donde mejor convienen al interés general. Sabiendo, como hemos de saber, que el interés general pasa porque unos años la inversión en ferrocarril, en carreteras, en puertos o en aeropuertos ha de aumentar más en unos territorios, para hacerlo en mayor medida en otros territorios durante los ejercicios siguientes, porque esa es la lógica de la planificación y la ejecución plurianual de las grandes infraestructuras. Cuando invertimos en una línea ferroviaria, la inversión crece aquí el año que la construcción pasa por nuestro territorio, y decrece el año que se construye en el territorio de al lado.

Los altavoces de la derecha repiten machaconamente un agravio tan falso como malintencionado: el que compara a cada territorio con Cataluña. “Se premia al separatismo” o “Lluvia de millones para los golpistas”, se dice. Solo que es falso, e irresponsable. Es falso porque los “millones” llegan a Cataluña para mejorar la vida de los catalanes y catalanas, que son españoles y españolas con los mismos derechos que los demás. Es mentira porque la inversión territorializada que se plantea para Cataluña responde a una obligación legal, la que aparece en el Estatuto de Autonomía aprobado en las Cortes españolas. Es una falacia, porque la inversión per cápita que llegará a Cataluña (269 euros) apenas supera la media española (261 euros). Y es una irresponsabilidad, porque generando rencor hacia Cataluña nunca superaremos la crisis territorial que arrastramos desde hace demasiado tiempo.

La derecha madrileña se ha empleado duramente en esta estrategia deliberadamente tramposa. La candidata del PP a la Comunidad de Madrid, Díaz Ayuso, ha hablado de “desprecio” a Madrid. El portavoz Osorio ha aludido al viejo mantra del “cero Zapatero”. La consejera Rosalía Gonzalo llega incluso calificar este presupuesto como un “insulto a los madrileños”. Si han pronunciado estas palabras sin leer los presupuestos son poco responsables, y si lo han hecho tras leerlos, son unos manipuladores.

Porque más allá de la realidad de los millones de madrileños pensionistas, asalariados, funcionarios, parados, dependientes, investigadores, becarios, jóvenes y mujeres, que se beneficiarán en la Comunidad de Madrid de estos presupuestos eminentemente sociales, la inversión territorializada para 2019 en esta región se mantiene constante en valores absolutos respecto a 2018, y supera en cerca de 200 millones de euros la media de la inversión que los Gobiernos del PP destinaron en el periodo 2012-2018.

En definitiva, valoremos estos presupuestos justos con justicia. O, al menos, sin trampas ni mentiras.

Read Full Post »

Los pactos suscritos por el PP de Pablo Casado y el partido Ciudadanos de Albert Rivera con la formación franquista VOX constituyen una de las agresiones más graves infligidas sobre la joven democracia española en sus cuarenta años de vida.

Cuarenta y tres años después de muerto el dictador Franco, Casado y Rivera han decidido normalizar la reentrada del franquismo en las instituciones españolas a cambio de su participación en el reparto de cargos tras las elecciones andaluzas.

Hace cuarenta y tres años, en España se encarcelaba a los ciudadanos por sus ideas políticas, no existían los derechos de reunión y asociación, y las mujeres tenían que pedir permiso a sus maridos o a sus padres para solicitar el pasaporte o abrir una cuenta bancaria. Con su pacto en Andalucía, PP y Ciudadanos blanquean a los herederos de franquismo, enemigos de la democracia española y amenaza para los derechos y las libertades de los españoles. Se trata de una auténtica traición a España y a los españoles de hoy y de mañana.

Con el pacto que busca rehabilitar al franquismo en la política española se rompen los grandes consensos que han cimentado nuestra convivencia democrática, a la vez que se abre una brecha profunda en nuestro régimen de derechos y libertades.

Además, con este acuerdo vergonzante, PP y Ciudadanos arrojan a nuestro país al lado más oscuro de Europa, ese lado en el que se promueven los sentimientos antieuropeos de la xenofobia, el machismo y el ultranacionalismo. Mientras las fuerzas democráticas europeas tratan de contener y aislar a la extrema derecha, Casado y Rivera se desmarcan de sus compañeros Merkel y Macron dando alas a los socios españoles de Le Pen y Salvini.

El franquismo de VOX reivindica hoy la vuelta al “Estado unitario” vigente entre 1939 y 1975, durante la dictadura del general Franco, mientras rechaza la España de las Autonomías que, pese a sus dificultades, ha conllevado desarrollo, autogobierno y libertad de identidades en todos los territorios de nuestro país.

Los franquistas de VOX cuestionan los fundamentos de nuestro Estado de Bienestar, promoviendo la abolición del sistema público de pensiones, los recortes en la cartera de servicios de la sanidad pública y la generalización de los cheques escolares, en detrimento de la enseñanza pública. La bajada de impuestos a los sectores sociales más pudientes que propone el partido de Santiago Abascal resulta incompatible con la financiación suficiente del gasto social.

VOX retoma la ideología franquista anti-igualitaria en relación a los derechos de la mujer, arremetiendo contra las organizaciones feministas y proponiendo la derogación de la ley que establece medidas contra la violencia de género.

El franquismo de VOX cuestiona la vocación europeísta de la democracia española, reivindicando la vuelta a las relaciones internacionales de carácter bilateral y negando la participación de nuestro país en las instituciones europeas.

Los dirigentes de VOX promueven los valores de odio al diferente y al extranjero que sustentaron la dictadura franquista durante cuarenta años, frente a los valores de igualdad, libertad, solidaridad y tolerancia que establece la Constitución de 1978 y que conmemoramos en estos días.

Muchos votantes y militantes de PP Y Ciudadanos se avergüenzan hoy de los pactos que estos partidos han suscrito con los herederos del franquismo. Han de pagarlo en las urnas.

Read Full Post »

Older Posts »