El objetivo de frenar el desempleo y crear puestos de trabajo a corto plazo debe sobreponerse a cualquier otro en los planes del conjunto de actores que influyen en la evolución de nuestra economía. Gobierno, partidos políticos, administraciones territoriales, empresarios, banqueros, sindicatos…, con pacto o sin pacto, han de centrar sus estrategias en combatir el paro.
La meta de crear empleo debería anteponerse al propósito de reducir el déficit público en un plazo concreto, al ajuste en la inversión de las administraciones y a los requerimientos de rebajar impuestos. De hecho, el sentido común aconseja dirigir las conclusiones de la “comisión anti-crisis” hacia la capacitación de nuestro sistema productivo para generar empleo a buen ritmo y cuanto antes. En los cuatro puntos de la agenda: competitividad, modelo productivo, política fiscal y fluidez del crédito.
¿Por qué? Porque el paro es un drama en lo social y un cataclismo en lo económico. Un 20% de desempleo sostenido en el tiempo pondría a prueba nuestro limitado sistema de bienestar. Y un 40% de desempleo entre los jóvenes puede condenar a toda una generación a la precariedad laboral y a la exclusión social. Pero a quienes no convenzan los argumentos sociales debieran bastarles los propiamente económicos. Porque una cuarta parte de la población fuera del mercado de trabajo y de los circuitos de consumo-ahorro-inversión amenaza los cimientos mismos del sistema.
La búsqueda del pacto es un acierto, en lo político y en lo social. A los beneficios que traigan consigo las medidas pactadas debe sumarse el efecto estimulante que conlleva el consenso en términos de confianza y optimismo.
La confianza es emprendimiento, es PIB y es empleo. Pero si el pacto no llega al Palacio de Zurbano o a la mesa del diálogo social, hay que actuar de igual manera, porque los parados no merecen el castigo de la inacción a cuenta del cálculo electoral del PP o de la codicia insensible de algunos portavoces empresariales.
El Gobierno ha propuesto medidas serias y eficaces para promover empleo de manera inmediata: la reedición del Plan E a través de los Ayuntamientos; mantener más de 30.000 millones de euros en ejecución de obra pública con colaboración privada; ventajas fiscales para estimular la rehabilitación de viviendas; un plan de rehabilitación y eficiencia energética en edificios públicos; préstamos directos del ICO para PYMES; ampliación del programa Turismo Senior; un plan para el desarrollo y la comercialización del vehículo eléctrico; la reducción de los plazos de pagos en la administración y en las relaciones comerciales…
Frente a estas medidas, el PP solo tiene un programa abierto y otro oculto. El abierto busca bloquear cualquier acuerdo mediante la exigencia de reducir impuestos, aun incurriendo en la contradicción de buscar también la reducción del déficit. El programa abierto equivale al experimento de Newton y su manzana. Rajoy limita su estrategia a esperar que el Gobierno de España le caiga a las manos como fruta madura gracias al recrudecimiento de la crisis y el paro. Le saldrá caro.
Otro reproche: ahora a los guardianes de la “ortodoxia”. Da igual que sus recetas estén en el origen mismo del desastre. Da lo mismo que sus argumentos hayan perdido la credibilidad entre los batacazos financieros, las empresas quebradas y las legiones de parados. De puro dogmáticos, son inasequibles al desaliento. ¿Banca pública? ¡Qué locura! ¿Una tasa a las transacciones financieras? ¡Qué herejía! ¿Equiparar nuestros impuestos a los de los países más desarrollados? ¡De ningún modo! Quizás si los parados fueran ellos…
¿su ejemplo de lucha contra el paro es la ley de puertos que prevé eliminar miles de puestos de trabajo con medidas antisocialistas y antiobreras? esperemos desde su comisión rectificación a los acuerdos alcanzados pp-psoe que acaben con puestos de trabajo.
“la ley de puertos, se escribe en los muelles y se pacta en los despachos amigo rafael”
La búsqueda del pacto es un acierto, en lo político y en lo social. A los beneficios que traigan consigo las medidas pactadas debe sumarse el efecto estimulante que conlleva el consenso en términos de confianza y optimismo. La confianza es emprendimiento, es PIB y es empleo.
Rafael Simancas. 4 de marzo de 2010.
Que bonitas palabras son estas las suyas, pacto, consenso, confianza, optimismo, y la que más me gusta a mi: EMPLEO.
Pues no parecen tener nada que ver con la nueva Modificación de la Ley de Puertos de 2003, donde no ha habido consenso, ni mucho menos pacto (menos con el PP), y la confianza deja mucho que desear cuando se ha estado mareando y engañando a los agentes sociales, por no hablar del optimismo, que no puedo tener, ya que me quedaré sin EMPLEO en cuanto se apruebe su Ley!.
Una ley que resulta nefasta para los estibadores portuarios como yo, ya que no es mas que un ataque sin sentido esta profesión que tanto queremos.
Sólo le pediré que recapaciten, y piensen si de verdad están haciendo bien las cosas para el interés de los puertos españoles.
Aunque yo ya tengo la respuesta.
Gracias por tu comentario. No obstante, te aseguro que nuestro trabajo en la ponencia sobre la reforma de la Ley de Puertos está encaminado a generar eficiencia, competitividad, actividad económica y empleo. No hay ataque a profesión alguna, menos aún a la profesión de la estiba, muchas de cuyas reivindicaciones han sido recogidas razonablemente en nuestras enmiendas. Este miércoles mantendré una reunión con la principal fuerza sindical que os representa, analizaremos conjuntamente las dificultades que pudieran exisitir y estoy convencido de que llegaremos a un acuerdo. Saludos.
Veo que de acuerdo nada de nada,que tienen la misma mala idea que los de el PP, destruir,podría decirte entre directos y indirectos seiscientos mil empleos mas el destrozo al País, por que supongo que no estarán idiotas y se quedaran cruzados de brazos,y como esta España creo que lo que menos nos apetece a los Españoles es una huelga general de Puertos de España, seria un gran golpe para la ya devaluada economía española y de retoque destrozaríais miles y miles de empleos, espero que se llegue a un acuerdo antes de que sea muy tarde, un saludo.
Ante todo Sr. Rafael, espero que se llegue a un consenso razonable respecto a la Ley de Puertos con los Sindicatos, puesto que ellos representan el colectivo trabajador con sus respectivas familias a las espaldas. No se puede jugar con los miles de puestos de trabajo que, como parece que se desprende de la nueva ley, quedarían la mayoría de ellos en el aire. Hay que pensar en la estabilidad como muy bien dice pero no a merced exclusivamente de las empresas cuyos calculos a este respecto son fríos. Un saludo.
no hace falta romperse la cabeza tanto para buscar fórmulas anti-crisis, basta con ver que no se cumple con la ley: yo trabajo todos los días 10 horas y,cuando no, 14, con un contrato de lunes a viernes, si no voy a trabajar el sabado al jefe le parece hasta mal , es decir, las horas extraordinarias que hago yo, na las hace el parado.
Se necesita un mayor control para que se respete la ley,GRACIAS POR ESCUCHARME.
Estoy totalmente de acuerdo con Jose Manuel, yo soy socialista ,hasta la última gota de mi sangre, como toda mi familia, que son portuarios, con la nueva Ley de Puertos estamos alucinando,no sé como pueden jugar con los puestos de trabajo de tantas familias si el objetivo principal del Psoe es reducir el paro.Toda la gente que trabaja en el puerto,sobre todo en el de Valencia, lo lleva en la sangre ya que abuelos y bisabuelos han trabajado ahí.
Si llevan para adelante esta ley van a perder muchos ,muchos votos(los de mi familia incluida),espero que recapaciten y que no nos hagan avergonzarnos de los que tantas y tantas veces les hemos apoyado.
Hola Rafael, soy un portuario Jubilado que hace veinte minutos termina de venir de el Hotel Velazquez de Madrid, por que he sido invitado a una reunión para explicar el resultado de el acuerdo sobre la ley de Puertos, me siento avergonzado de ser toda la vida de izquierdas mi familia de toda la vida de izquierdas, y que las izquierdas Españolas estén luchando para sacrificar un colectivo que nunca tuvo problemas ni con Franco, un colectivo que cuando los trabajos eran a base de sacrificio, de cargar sacos ,pieles troncos, madera suelta, bidones,balas de tabaco, cajas de naranjas y muchas cosas peores , la gente se burlaba de los estibadores, eran calaña, ahora que somos un colectivo un poco relajado se nos hecha el Gobierno encima con nocturnidad y alevosia, no entiendo que mal hacen los trabajadores para que les persigas como los persigues, me parece muy bien que un tal palau Taboada nos odie, este señor nos odia a muerte, espero que tengas un poco de conocimiento y no agraves la situacion de España ya que España lo menos que se merece es un conflicto tan grande como puede acarrear estas manias(se que no son de el PSOE)pero algien que no quiere a España te la coloca encima de la mesa para terminar de destruir el pais,espero que recapacites y evites crear un gran conflicto que no es nada bueno para España ni para los trabajadores.(no se si querras publicar esta carta, pero espero que la leas y pienses las cosas en frio)Un pensionista amigo que no conprende cosas de la izquierda.joanjo
Ante todo, saludos a todos y sobre a todo al Sr. Rafael Simancas, mi nombre es Nuria, soy mujer de un estibador de un puerto de España, y de toda la vida de IZQUIERDAS y MILITANTE, AFILIADA, DE LAS QUE SALE A LA CALLE A REPARTIR PROPAGANDA, Y PARTICIPA ACTIVAMENTE, mi familia padres y hermanos y tíos de izquierda, mi marido es mil eurista, yo llevo en paro varios años y tengo cualificación profesional y carrera, estoy embarazada de 8 meses, vivimos de alquiler y ante la nueva situación que usted ha planteado, con la reforma de la ley 48/2003, de 26 de noviembre, mi marido se iría a la calle y empezaría a engrosar las listas del paro, del sueldo de mi marido pagamos alquiler, agua, luz, teléfono y por supuesto comida y no nos sobra, vivimos ajustados, pero sobrevivimos ante la situación de crisis que hay en España. Todos los días desde que me levanto y me toco mi barriga, me hecho a llorar; imagínese Sr. Rafael Simancas, usted propone una desgracia a mi familia y deja sin trabajo al padre de mi hijo, ¿es justo?, creo que no, me encuentro sumida en una profunda depresión gracias a usted, tanto que está repercutiendo en mi embarazo y en mi salud, sólo le pido una retirada de dichas modificaciones o propuestas de enmiendas, dado que no sólo soy yo la perjudicada sino miles de familias de toda España, no creo que esta sea su intención aunque, negocie con los sindicatos saldrá ganando usted y nosostros, siempre he creido en el partido del que soy afiliada y en el que creo a pesar de todo, no haga que cambie de ideas y que en la próximas elecciones miles de familias no voten y crean en el psoe y lo más importante no deje a mi hijo en la calle que todavía no nacido. Gracias.
Sr. Simancas, donde está la izquierda cuando:“El proyecto de ley supone una agresión inaceptable de los derechos laborales básicos de los estibadores portuarios”. La modificación de la ley supondrá un “pérdida inmediata de unos 1.500 puestos de trabajo (ERE ENCUBIERTO) como consecuencia de la eliminación del servicio de estiba en todas las actividades en los buques de tráfico rodado, la desregulación de la actividad y el establecimiento de un nuevo sistema de autoprestación que no garantiza el servicio”. Espero respuesta y explicación. Saludos.
Sr. Simancas, ante todo gracias pues en estos días le han explicado el nuevo acuerdo alcanzado con el sindicato y que los estibadores conservarán sus trabajos. Gracias. Había perdido la fe en el partido pero ahora seguiré luchando por lo que creo y apoyando a mi partido PSOE. Un saludo.