Tenía que llegar. Era inevitable. El Gobierno canadiense ha sido el pionero. Pero habrá más. Una nueva era en la acción de gobernar: el gobierno “a la carta”. ¿Tenemos una decisión que adoptar? Se hace una encuesta o se abre una página en internet. La mayoría opina y el Gobierno actúa en consecuencia. Así de fácil. Se acabaron las ideologías. Los programas electorales son anacronismos a extinguir. Los Gobiernos no deben planificar más allá del análisis depurado y actualizado sobre lo que desea la “opinión pública” en cada momento.
El Gobierno de Canadá estaba escaldado. Su último proyecto de ley para asegurar el respeto a la propiedad intelectual tuvo una gran contestación en la red. Unas cuantas asociaciones bien organizadas y bien “engrasadas” con dinero tecnológico le plantearon un pulso. Las motivaciones del Gobierno para proteger la industria cultural eran razonables. Las medidas eran sensatas. Pero ya no hay Gobierno que aguante una presión mediática, aunque sea una presión evidentemente minoritaria, interesada e injusta.
Con el nuevo proyecto no quieren arriesgarse. Ahora han abierto una web “para que entre todos decidamos qué normas hay que aplicar”. Lo que decida la mayoría. Aunque esa “mayoría” de opinadores sea en realidad una minoría social, en buena medida orquestada y manipulada por quienes procuran la debilidad en la protección de los contenidos culturales para lucrarse con su uso y distribución. Aunque se esté robando al creador el fruto de su ingenio y de su trabajo. Aunque se esté hipotecando la creación cultural de hoy y de mañana.
Y a partir de ahora, ¿qué? ¿Por qué no preguntamos en una web a los contribuyentes cuántos impuestos quieren pagar? ¿Por qué no hacemos una encuesta entre los empresarios para saber cuántas cotizaciones sociales deben satisfacer? ¿Por qué no abrimos una web tras cada asesinato para saber si hemos de modificar el código penal e introducir la pena de muerte? ¿Qué opinará la “opinión pública” sobre la presencia de inmigrantes cada vez que se hacen públicos los datos de aumento del paro?
Claro que es útil conocer el estado de opinión en cada momento ante cuestiones importantes. Y claro que debe gobernarse atendiendo con carácter general a las ideas y a la sensibilidad de las mayorías. La democracia representativa y los sistemas electorales se encargan de hacer valer tales criterios. Pero gobernar consiste en algo más que el seguidismo táctico de los estados de opinión. La llamada “opinión pública” es cambiante e influenciable por contextos conyunturales, por estallidos emocionales y por información deficiente. El Gobierno debe sobreponerse a la presión del momento, al pulso interesado, al agobio del telediario.
Corresponde al gobernante trazar un rumbo conforme a un horizonte colectivo, conforme a unas ideas claras, conforme a un programa respaldado en unas elecciones, conforme a una planificación rigurosa, conforme a una estrategia que mande sobre la táctica….. Las encuestas, las webs y los procedimientos participativos son un instrumento interesante, pero solo son un instrumento más en la acción de gobernar.
Quizás la clave está en que los gobernantes de hoy prefieren la popularidad de la estrella a la confianza en el líder. Creo que es un error. Las popularidades suben y bajan cada día. La confianza en un liderazgo es algo estable y positivo para la sociedad.
Claro! Y ya puestos, podemos hasta inventarnos las encuestas y hacer pensar a los “clientes” que piensan lo que los “medios imparciales” pensamos, jajajaja! ¿Para qué vamos a tener ideas, propuestas, principios o sueños? ¡Fuera toda esta antigualla retrógrada, trasnochada y piquetera! Hay que dejarse llevar por la corriente, que alguien habrá con la caña preparada preparada para pescar incautos en río revuelto. Por cierto, ¿por qué este tipo de pescadores siempre se sitúan en la margen derecha de los ríos?
[...] Agosto 14, 2009 in Activismo, Debate, Democracia, Derecho, Derechos, Dominación, Filosofía Política, Ideales, Izquierda, Liberalismo, Libertad, No-dominación, Philip Pettit, Populismo, Republicanismo, Socialismo, Teoría del Estado, Tocqueville, Valores | by Daniel Medidas como la que ha adoptado el Gobierno de Canadá (Conservador) en relación a establecer mecanismos de toma de temperatura a través de la opinión de los ciudadanos (en el caso canadiense por una Web) para lograr la aprobación de una Ley que incide sobre los derechos de propiedad intelectual, ponen de nuevo de manifiesto el debate de lo que el Diputado Socialista por Madrid, Rafael Simancas,… [...]